
Vol. 2 N° 1, enero-junio 2024 (48-59)
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Arleth Gabriela Osorio Ruiz, Patricia Hernández Medina, Nataly Emperatriz Guamán Padilla 49
1. Introducción
El empoderamiento y el perfil emprendedor de las mujeres en las parroquias rurales y urbanas están
limitados por una combinación de barreras económicas, educativas, sociales y culturales. La
desigualdad de género y la falta de empoderamiento femenino, especialmente en las zonas rurales,
persisten a pesar de los esfuerzos y planes nacionales para fomentar la igualdad de género y el
empoderamiento de las mujeres.
Para comprender el estudio de empoderamiento, es importante definir el perfil emprendedor, el
cual incluye las cualidades, competencias y disposiciones que afectan la capacidad de una persona
para emprender con éxito. Estas cualidades abarcan aspectos como la motivación, la creatividad, la
autoconfianza, la capacidad para resolver problemas, la perseverancia, la aceptación del riesgo, la
innovación, entre otros atributos fundamentales para iniciar y desarrollar un negocio eficazmente
(Mejía et al., 2020). Según Rojas et al. (2023), este perfil comprende elementos adicionales como la
visión, la persistencia, la disposición para asumir riesgos, la detección de oportunidades, la habilidad
para establecer redes, el cumplimiento, la calidad y la autoconfianza. Además, dicho perfil puede
variar según el género, la edad, el nivel educativo, el estado civil y otras características
sociodemográficas.
Por otro lado, el emprendimiento implica identificar, desarrollar y ejecutar una idea, proyecto o
negocio con el objetivo de generar valor, ya sea en términos económicos, sociales o culturales. Los
emprendedores asumen riesgos, buscan oportunidades, son innovadores y están dispuestos a
enfrentar desafíos para convertir sus ideas en realidad (Terán-Yépez & Guerrero-Mora, 2020). En lo
referente al emprendimiento femenino, según Aranibar, Huachani y Zúñiga (2022), se refiere a la
creación y desarrollo de negocios dirigidos por mujeres, que pueden incluir desde pequeñas empresas
hasta innovaciones en sectores particulares de la economía. Este tipo de emprendimiento no solo tiene
como objetivo generar ingresos y empleo, sino también empoderar a las mujeres, fomentar la igualdad
de género y contribuir al desarrollo económico y social de la comunidad.
Por empoderamiento se entiende como un proceso mediante el cual personas, organizaciones o
comunidades adquieren poder, control y una participación relevante en decisiones importantes. Este
proceso busca que las mujeres alcancen autonomía, autosuficiencia y la capacidad de influir en la toma
de decisiones, además de promover la igualdad de oportunidades (Ezcurra et al., 2022). De igual forma,
para Ríos et al. (2024) es el proceso por el cual las personas, en particular las mujeres, obtienen control
sobre sus vidas, toman decisiones cruciales, desarrollan una conciencia crítica, incrementan su
autoconfianza y tienen la capacidad de definir su propio destino. Dicho proceso implica el acceso y
control de recursos tanto materiales como ideológicos, además de la capacidad de influir en las
decisiones que impactan sus vidas.
El empoderamiento rural, según Cezar et al. (2024), se define como el proceso mediante el cual las
personas que viven en áreas rurales adquieren la capacidad de tomar decisiones, acceder a recursos,
desarrollar habilidades y participar activamente en la vida económica, social y política de sus
comunidades. En el contexto del emprendimiento rural, este empoderamiento implica que las mujeres
rurales tengan la oportunidad de involucrarse activamente en la creación de empresas, lo cual
contribuye al desarrollo económico y social de sus comunidades (Castillo et al., 2020).
A diferencia del empoderamiento urbano, el cual se define como el proceso mediante el cual las
comunidades urbanas, especialmente aquellas históricamente marginadas o discriminadas, adquieren
poder, control y autonomía sobre sus vidas y entornos urbanos (Morales & Cortés, 2021), el
empoderamiento femenino en contextos urbanos busca que las mujeres puedan influir en su entorno,
acceder a oportunidades económicas, sociales y políticas, y superar las barreras que han limitado su