https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 N° 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
6
Artículo de revisión
Determinantes del ingreso laboral y su incidencia en el
crecimiento económico de Bolivia: Una revisión teórica
Determinants of labor income and their impact on Bolivia’s economic growth:
A theoretical review
Guissela Guzmán Olivarez*
Universidad Técnica de Oruro
Oruro - Bolivia
guisselago@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-8694-1799
*Correspondencia:
guisselago@gmail.com
Cómo citar este artículo:
Guzmán, G. (2025).
Determinantes del
ingreso laboral y su incidencia en el
crecimiento económico de Bolivia: Una
revisión teórica. Pers
pectivas Sociales y
Administrativas, 3(3), 6-20.
https://doi.org/10.61347/psa.v3i3.107
Recibido: 1 de septiembre de 2025
Proceso de evaluación:
2 de septiembre al 2 de octubre de 2025
Aceptado: 2 de octubre de 2025
Publicado: 8 de noviembre de 2025
Resumen: El presente artículo desarrolla una revisión bibliográfica y crítica de los
determinantes de los ingresos laborales, como el nivel de educación, la edad, la brecha
salarial de género y la estructura del empleo, y su incidencia en el crecimiento económico,
con énfasis en la evidencia empírica boliviana. Fueron consideradas alrededor de
cuarenta fuentes académicas verificadas, en las que se han integrado teorías clásicas y
contemporáneas que explican cómo la formación de capital humano, la desigualdad de
ingresos, la participación laboral femenina y la estructura productiva determinan los
niveles de ingreso y el crecimiento económico, confirmando que el capital humano sigue
siendo el factor más importante para explicar los ingresos. Sin embargo, su impacto se ve
condicionado por la informalidad, la segmentación productiva y las brechas de género.
En Bolivia, los retornos a la educación son positivos pero desiguales; las políticas de
inclusión y redistribución no han logrado corregir las asimetrías estructurales del
mercado laboral. Se concluye que el crecimiento económico depende de políticas que
fortalezcan la calidad educativa, la igualdad de oportunidades, la formalización del
empleo y la productividad sectorial.
Palabras clave: Brecha salarial, capital humano, crecimiento, desigualdad, ingresos
laborales.
Abstract: This article presents a bibliographic and critical review of the determinants of labor
income, such as education level, age, gender wage gap, and employment structure, and their
impact on economic growth, with emphasis on empirical evidence from Bolivia. Approximately
forty verified academic sources were considered, integrating both classical and contemporary
theories that explain how human capital formation, income inequality, female labor participation,
and productive structure determine income levels and economic growth. The findings confirm
that human capital remains the most important factor in explaining income; however, its impact
is conditioned by informality, productive segmentation, and gender gaps. In Bolivia, returns to
education are positive but unequal; inclusion and redistribution policies have not succeeded in
correcting the structural asymmetries of the labor market. It is concluded that economic growth
depends on policies that strengthen educational quality, equal opportunities, job formalization,
and sectoral productivity.
Keywords: Gender wage gap, growth, human capital, inequality, labor income.
Copyright: Derechos de autor 2025 Guissela
Guzmán Olivarez.
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative
Commons Atribución-
NoComercial 4.0.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 7
1. Introducción
La relación entre los ingresos laborales y el crecimiento económico constituye uno de los ejes centrales
de la economía del desarrollo contemporánea. En particular, los países de América Latina presentan
estructuras laborales caracterizadas por una marcada heterogeneidad productiva, persistente
informalidad y brechas salariales asociadas a la educación y al género, factores que inciden
directamente en la distribución del ingreso y en la capacidad de crecimiento sostenible. Por otra parte,
el análisis de los determinantes de los ingresos laborales ha adquirido una relevancia creciente en la
literatura económica contemporánea, no solo por su importancia para la equidad social, sino también
por su papel fundamental en la dinámica del crecimiento económico. Analizar la influencia de
variables como la educación, la experiencia y el género en los ingresos laborales es esencial para
comprender los límites y las posibilidades del desarrollo inclusivo.
El análisis de los determinantes de los ingresos laborales, como la educación, la edad, el género, la
experiencia y la estructura del empleo, ha evolucionado desde la teoría del capital humano (Becker,
1964; Mincer, 1974) hasta enfoques más complejos que incorporan dimensiones institucionales,
tecnológicas y de equidad de género (Heckman, 2006; Bethencourt & Kunze, 2020; Urquidi & Chalup,
2023). Los estudios sobre el contexto latinoamericano muestran que los retornos a la educación están
condicionados por la estructura del empleo, las instituciones laborales y las brechas de género
(Gasparini et al., 2011; Escalante, 2019).
Bolivia, en este contexto, representa un caso singular. Durante las dos últimas décadas ha
experimentado avances notables en la reducción de la pobreza y en la expansión educativa, pero ha
mantenido una estructura laboral dual y segmentada, donde el sector formal coexiste con una amplia
economía informal que limita la movilidad salarial y la productividad agregada (Muriel, 2010;
Escalante, 2019; Bernal et al., 2015).
El propósito de este artículo es revisar y analizar críticamente la literatura teórica y empírica que
explica los determinantes de los ingresos laborales y su vínculo con el crecimiento económico, además
de sistematizar la información, identificar convergencias y vacíos de investigación, y ofrecer un marco
interpretativo que oriente futuras políticas públicas encaminadas hacia un crecimiento económico con
equidad.
2. Metodología
La revisión bibliográfica se llevó a cabo mediante la consulta de bases de datos académicas (Scopus,
RedALyC, SciELO y Google Scholar), complementadas con fuentes institucionales (CEPAL, BID,
PNUD, INE Bolivia y UDAPE), considerando publicaciones comprendidas en su mayoría entre 2000 y
2025. Se seleccionaron fuentes teóricas y empíricas relevantes sobre educación, desigualdad, género y
crecimiento económico, priorizando aquellos estudios aplicados al contexto latinoamericano y
boliviano.
3. Desarrollo
Teoría del capital humano y productividad
Desde mediados del siglo XX, la teoría del capital humano ha constituido el fundamento para explicar
las diferencias salariales y la productividad. Becker (1964) conceptualizó la educación, la salud y la
capacitación como inversiones productivas que generan retornos en forma de mayores ingresos
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 8
futuros. Mincer (1974) formalizó esta relación mediante una ecuación que vincula los logaritmos del
ingreso con los años de escolaridad y la experiencia laboral, lo que permitió medir empíricamente la
rentabilidad de la educación. Heckman et al. (2006) revisaron la ecuación minceriana incorporando la
heterogeneidad individual y la calidad educativa, demostrando que los retornos dependen del
contexto institucional y de la estructura del mercado laboral.
Romer (1990) y Lucas (1988), desde la teoría del crecimiento endógeno, integran el capital humano
al modelo macroeconómico, en el que la acumulación de conocimiento y el aprendizaje colectivo se
constituyen en motores del crecimiento sostenido. En este sentido, la educación no solo incrementa los
ingresos individuales, sino que también genera externalidades positivas para la economía en su
conjunto. Estudios recientes, como el de Asada (2024), examinan el vínculo entre gobernanza pública,
capital humano y crecimiento económico, mientras que Sugianto et al. (2024) señala que los gobiernos
planifican e implementan diversas iniciativas para impulsar el crecimiento económico con el objetivo
de mejorar el bienestar de la población. En el caso de Bolivia, Escalante (2019) calcula un retorno
promedio del 8 % anual por cada año adicional de escolaridad, aunque advierte que los beneficios son
mayores en el sector formal y urbano, lo que refleja rendimientos diferenciados del capital humano.
La tabla 1 muestra la evidencia empírica sobre el capital humano y productividad, evidencia los
ingresos laborales y el crecimiento económico.
Tabla 1
Evidencia empírica sobre capital humano y productividad
Título del estudio / Obra Cita
Evidencia sobre ingresos laborales y
crecimiento
Human Capital: A Theoretical and
Empirical Analysis, with Special
Reference to Education
(Becker, 1964)
La educación, la capacitación y la salud
son inversiones productivas que elevan
los ingresos futuros.
Schooling, Experience, and
Earnings
(Mincer, 1974)
Formula la ecuación que relaciona la
educación y la experiencia con los
ingresos.
Earnings Functions, Rates of
Return, and Treatment Effects: The
Mincer Equation and Beyond
(Heckman, Lochner, & Todd,
2006)
Analiza los retornos a la educación
considerando la heterogeneidad
individual y la calidad educativa.
Endogenous Technological Change (Romer, 1990)
Introduce el modelo de crecimiento
endógeno donde la acumulación de
conocimiento impulsa la productividad.
On the Mechanics of Economic
Development
(Lucas, 1988)
Analiza cómo el aprendizaje y la
acumulación de conocimiento colectivo
explican la expansión económica.
Impact of Public Sector Governance
and Human Capital Development
on Myanmar’s Economic Growth
(Asada, 2024)
Examina el vínculo entre gobernanza
pública, capital humano y crecimiento
económico.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 9
The effect of asset management,
private investment and government
spending on labor absorption,
economic growth and community
welfare with income disparity as a
moderating variable across districts
in East Kalimantan
(Sugianto, Ratnawati, &
Rahmiyati, 2024)
Señala que el gobierno implementa
iniciativas para impulsar el crecimiento
económico con impacto positivo en el
bienestar.
Retornos de la inversión en capital
humano en Bolivia
(Escalante, 2019)
Estima retornos promedio del 8 % por
año de escolaridad en Bolivia.
Desigualdad y distribución del ingreso
El estudio de la desigualdad en la distribución del ingreso constituye un pilar esencial para
comprender la estructura de incentivos, la productividad y la cohesión social dentro de las economías.
Desde la formulación clásica de Kuznets (1955), se ha planteado que la desigualdad económica sigue
una relación en forma de “U invertida” con el desarrollo: durante las etapas iniciales del crecimiento,
la concentración del ingreso aumenta, pero posteriormente tiende a disminuir conforme se expanden
la educación y la industrialización.
En las últimas décadas, sin embargo, este paradigma ha sido reevaluado, debido a que la
globalización, la innovación tecnológica y la flexibilización laboral han transformado la forma en que
se distribuye la renta entre trabajo y capital, dando lugar a un fenómeno que varios autores denominan
la “curva funcional de Kuznets”, en la cual la participación del trabajo en el ingreso total no sigue
necesariamente una trayectoria lineal.
Distribución funcional del ingreso y crecimiento
El estudio de Anelí Bongers (2021) analiza datos de 70 economías entre 1960 y 2018, demuestra que
existe una relación no lineal entre el crecimiento económico y la participación del trabajo en el ingreso
nacional. En las fases iniciales del desarrollo, la rentabilidad del capital crece más rápidamente que los
salarios, reduciendo la participación laboral; sin embargo, cuando los países alcanzan niveles
intermedios de industrialización y educación, el trabajo recupera participación gracias a la expansión
del capital humano.
De forma similar, Fields y Yoo (2005) confirman empíricamente esta dinámica en distintos contextos
regionales. Fields y Yoo, al estudiar la experiencia coreana entre 1970 y 2000, muestra que la expansión
educativa y la diversificación industrial permitieron reducir la desigualdad de ingresos laborales
incluso en etapas de rápido crecimiento, lo que evidencia que el crecimiento puede ser inclusivo si está
sustentado en políticas activas de formación y empleo calificado.
El estudio de Lu & Gao (2011) analiza la evolución del mercado laboral en China desde las reformas
implementadas a mediados de la década de 1990. Los autores señalan que la excesiva dependencia de
las exportaciones como motor del crecimiento económico quedó en evidencia tras la crisis financiera
mundial de 2008. Este hecho, junto con el aumento de la desigualdad de ingresos, podría poner en
riesgo la sostenibilidad del crecimiento del país si no se ajustan las estrategias de reforma y desarrollo
para promover una mayor equidad en la distribución del ingreso y fortalecer el consumo interno. Del
mismo modo, Lu & Jiang (2008) demuestran que las reformas del mercado laboral en China han
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 10
incrementado la desigualdad de ingresos, planteando nuevos desafíos para la sostenibilidad del
crecimiento económico.
Desigualdad personal, política fiscal y redistribución
En el plano microeconómico, la desigualdad personal del ingreso habitualmente medida mediante el
coeficiente de Gini está influenciada por la estructura tributaria, el gasto público y las transferencias
sociales. Zhang (2024) analiza 42 economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) y países emergentes entre 1995 y 2018. Concluye que los sistemas impositivos
progresivos pueden reducir la desigualdad sin afectar negativamente el crecimiento, siempre que los
recursos se orienten hacia la educación y la salud. Por su parte, Bethencourt & Kunze (2020) incorpora
la dimensión de las normas sociales y la evasión fiscal, demostrando teóricamente que cuando la
evasión es elevada, la capacidad redistributiva del Estado se deteriora, generando trampas de
desigualdad persistente. Finalmente, la evidencia presentada por Pogosov y Sokolovskaya (2015)
analiza la proporción de los factores de productividad y el crecimiento del empleo en el ingreso bruto
de la economía, demostrando que el 63 % del crecimiento del PIB a precios corrientes entre 2001 y 2011
se atribuyó a los salarios percibidos por los trabajadores.
Arabiyat et al. (2020) complementan este análisis desde la perspectiva de la apertura comercial y el
desarrollo financiero. Utilizando datos de 72 países entre 1990 y 2015, los autores encuentran que, en
ausencia de inclusión financiera y de programas de capacitación laboral, la globalización tiende a
incrementar la desigualdad, porque los beneficios del comercio se concentran en los trabajadores más
calificados y en los sectores tecnológicamente más avanzados. En conjunto, estos estudios coinciden
en que el crecimiento económico solo puede ser sostenible si se acompaña de mecanismos de
redistribución progresiva y de una expansión equitativa de las oportunidades educativas.
Evidencia latinoamericana: desigualdad y crecimiento
En América Latina, durante las primeras décadas del siglo XXI, se logró reducir la desigualdad de
manera significativa, fenómeno analizado por Gasparini et al. (2011) en su estudio clásico The Rise
and Fall of Income Inequality in Latin America. Los autores atribuyen la disminución del índice de
Gini regional de 0,55 a 0,47 entre 2000 y 2012 a dos factores principales: la mejora en la distribución
educativa y el fortalecimiento de los programas de transferencias condicionadas. No obstante, la
reducción de la desigualdad en la región se desaceleró a partir de 2014, lo que evidenció la fragilidad
de los avances y su dependencia del ciclo económico. El trabajo de Yáñez (2004) profundiza en los
determinantes estructurales de la desigualdad en América Latina, mostrando que las diferencias en
productividad laboral y capital humano explican gran parte de la brecha salarial. En el caso boliviano,
el autor destaca el peso de la informalidad y la dualidad del mercado laboral como los principales
factores explicativos.
En síntesis, la evidencia latinoamericana confirma que la expansión educativa, el gasto social y la
formalización laboral fueron los pilares de la reducción de la desigualdad; sin embargo, su
sostenibilidad depende del mantenimiento de políticas fiscales progresivas y de una integración
productiva que incluya a los trabajadores menos calificados.
La Tabla 2 resume la evidencia empírica y teórica sobre la relación entre desigualdad, distribución
del ingreso y crecimiento económico, destacando los principales factores estructurales que inciden en
los ingresos laborales y el desarrollo económico.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 11
Tabla 2
Evidencia emrica sobre desigualdad, distribución del ingreso y crecimiento económico
Título del estudio / Obra Cita
Evidencia sobre ingresos laborales y
crecimiento
Economic Growth and the Functional
Distribution of Income: A Labor Share
Kuznets Curve
(Bongers, 2021)
Encuentra una curva de Kuznets funcional
entre participación laboral y crecimiento
económico.
Social Norms and Economic Growth in a
Model with Labor and Capital Income Tax
Evasion
(
Kunze, 2020)
Presenta un modelo teórico donde la
evasión fiscal y las normas sociales reducen
ingresos fiscales y aumentan la desigualdad.
Falling Labor Income Inequality in Korea’s
Economic Growth
(Fields & Yoo,
2005)
Determina que la expansión educativa y el
crecimiento económico reducen la
desigualdad laboral.
Dynamic Analysis of Progressive Income
Taxation and Economic Growth with
Endogenous Labor Supply and Public Goods
(Zhang, 2024)
Muestra que la tributación progresiva
disminuye la desigualdad sin frenar el
crecimiento.
Factors of Long-
Term Economic Growth:
Ratio of Capital and Labor in the Increase in
the Gross Income of the Economy and Labor
Productivity
Sokolovskaya,
2015)
Analiza la proporción entre factores de
productividad y crecimiento del empleo en
el ingreso bruto de la economía.
Trade Openness, Financial Development and
Income Inequality
2020)
Indica que una mayor apertura y desarrollo
financiero sin inclusión amplían la
desigualdad.
Labour Market Transition, Income Inequality
and Economic Growth in China
(Lu & Gao, 2011)
Señala que la desigualdad de ingresos
puede poner en riesgo la sostenibilidad del
crecimiento.
Labor Market Reform, Income Inequality and
Economic Growth in China
(Lu & Jiang, 2008)
Concluye que la reforma del mercado
laboral ha incrementado la desigualdad y
plantea nuevos desafíos para el crecimiento
económico.
The Rise and Fall of Income Inequality in
Latin America
(Gasparini, Cruces,
& Lustig, 2011)
Determina que la educación y las
transferencias redujeron el índice de Gini en
América Latina.
¿Qué explica la desigualdad en la
distribución del ingreso en América Latina?
(Yáñez, 2004)
Expone que la desigualdad estructural es
vinculada a la productividad y al capital
humano, con énfasis en América Latina y
Bolivia.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 12
4. Resultados
La literatura revisada permite extraer tres conclusiones centrales:
La desigualdad no es un fenómeno inevitable del crecimiento. Los casos de Corea del Sur, Chile
y Uruguay muestran que la expansión educativa y la progresividad fiscal pueden reducir
brechas sin sacrificar eficiencia.
La política fiscal y la calidad institucional son mediadores clave. En economías con instituciones
débiles o alta informalidad como el caso boliviano, el efecto redistributivo del gasto público se
diluye.
La innovación y la educación son instrumentos complementarios. La evidencia de China y Asia
Oriental sugiere que la inversión simultánea en conocimiento y tecnología, amplía el potencial
de convergencia salarial.
En consecuencia, la desigualdad de ingresos no debe interpretarse únicamente como un problema
de justicia distributiva, sino como una restricción macroeconómica al crecimiento sostenido. Las
economías que no logran articular educación, empleo y redistribución tienden a caer en trampas de
bajo crecimiento e informalidad persistente.
Brecha de género y participación laboral
La brecha salarial de género constituye una de las dimensiones más persistentes de la desigualdad en
el mercado laboral contemporáneo. Pese a los avances en educación y participación económica de las
mujeres, las diferencias en ingresos laborales se mantienen, tanto por factores observables como el
nivel educativo, la experiencia, tipo de ocupación, como por componentes no explicados, asociados a
discriminación estructural, segmentación sectorial y normas sociales.
Enfoques teóricos sobre la brecha de género
La literatura distingue dos grandes aproximaciones, la primera es la teoría del capital humano
diferencial, según la cual las mujeres perciben menores ingresos porque, en promedio, acumulan
menos experiencia laboral continua, interrumpida por responsabilidades familiares o participación
parcial en el empleo. Este enfoque, de raíz minceriana, explica parcialmente la brecha, pero no logra
justificar las diferencias salariales persistentes entre hombres y mujeres con igual nivel educativo.
La segunda perspectiva viene a ser, el enfoque de la discriminación estructural, propone que la
brecha se origina en la segmentación del mercado laboral y en las normas culturales que restringen el
acceso de las mujeres a puestos directivos o sectores de alta productividad. Autores como Troncoso
(2020) y Urquidi & Chalup (2023) demuestran que la discriminación “no explicada” representa entre
el 60 y 70 % de la brecha total en América Latina, incluso después de controlar por educación y
experiencia. En el caso brasileño, Troncoso (2020) observa que, durante el periodo de expansión 2004
2013, la participación femenina creció de 48 % a 56 %, y el ingreso medio de las mujeres aumentó más
rápido que el de los hombres; sin embargo, la brecha salarial persistió debido a la concentración
femenina en el sector de servicios y a la sobre presentación en puestos gerenciales.
Evidencia regional y boliviana
Los estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizados por Urquidi et al. (2020) y por
Urquidi & Chalup (2023) aplicaron las descomposiciones de Blinder Oaxaca y Ñopo para examinar la
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 13
brecha salarial de género en América Latina y, particularmente, en Bolivia durante el período 1993-
2018. Los resultados evidencian una reducción progresiva de la brecha total, que pasó del 45 % al 25
%, atribuida principalmente al aumento del nivel educativo de las mujeres. Sin embargo, el
componente no explicado, relacionado con la discriminación y la segmentación laboral, se mantiene
elevado, en torno al 60 %, especialmente en los sectores industrial, financiero y público.
El estudio específico, Brecha de ingresos laborales por género en Bolivia (Urquidi et al., 2020)
muestra que, pese al cierre de la brecha educativa, las mujeres siguen enfrentando menores retornos a
la educación (6 %) frente a los hombres (10 %). Esta desigualdad salarial se amplía con la edad y la
maternidad, lo que evidencia un sesgo estructural del mercado laboral boliviano. La CEPAL (2022)
complementa esta perspectiva con una lectura regional, la participación femenina en América Latina
alcanzó 52 %, pero la pandemia del COVID-19 provocó un retroceso de una década en la inserción
laboral de las mujeres. El organismo sostiene que la reducción de brechas de género no solo es un
imperativo de equidad, sino una condición de eficiencia macroeconómica; la plena inclusión laboral
femenina podría elevar el PIB regional entre 2 y 4 puntos porcentuales.
Por su parte, la literatura paraguaya representada por Giménez (2016) confirma la vigencia empírica
de la ecuación de Mincer, evidenciando una correlación positiva entre los años de estudio y el ingreso
percibido, lo que refuerza el papel de la educación como determinante del capital humano y de la
equidad salarial.
La Tabla 3 sintetiza la evidencia empírica más relevante sobre desigualdad de género, distribución
del ingreso y crecimiento económico, destacando los principales hallazgos en distintos contextos
nacionales.
Tabla 3
Evidencia emrica sobre desigualdad, distribución del ingreso y crecimiento económico
Título del estudio / Obra Cita Evidencia sobre ingresos laborales y crecimiento
Women’s Participation in the Brazilian
Labour Market in the Context of Economic
Growth with Income Distribution (2004
2013)
(Troncoso,
2020)
Examina la relación entre la participación femenina,
el ingreso de los hogares y el crecimiento económico
con distribución equitativa.
Brecha de ingresos laborales por género en
América Latina y el Caribe: un análisis de
sus diferentes componentes y
determinantes
(Urquidi &
Chalup, 2023)
Utiliza la descomposición BlinderOaxaca y Ñopo
con encuestas armonizadas; muestra que el 60 % de
la brecha no se explica por diferencias observables.
Brecha de ingresos laborales por género en
Bolivia: un análisis de su evolución en el
período 1993–2018
(Urquidi et
al., 2020)
Analiza la evolución y los determinantes de la
brecha salarial por sexo en Bolivia; identifica
retornos educativos menores para mujeres y
discriminación estructural.
Efectos de la educación en los ingresos: una
exploración de la teoría de Mincer aplicada
a la realidad paraguaya
(Giménez,
2016)
Evalúa la incidencia del nivel educativo sobre los
ingresos laborales, confirmando la vigencia
empírica de la ecuación de Mincer en Paraguay.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 14
El conjunto de evidencias indica que la brecha de género, no responde únicamente a diferencias
individuales, sino a la estructura del empleo y la organización social del cuidado. En Bolivia, la falta
de servicios de cuidado infantil y la concentración de mujeres en sectores de baja productividad limitan
la movilidad y el acceso a empleos de calidad. A nivel teórico, esto confirma la tesis de que la brecha
salarial de género es un factor restrictivo del crecimiento económico. Cuando un segmento
significativo de la población enfrenta barreras salariales y ocupacionales, el país desaprovecha capital
humano y reduce su productividad potencial. Las políticas más efectivas identificadas por los
organismos multilaterales incluyen la inversión en sistemas de cuidado, la igualdad salarial por ley y
los programas de liderazgo femenino en ciencia y tecnología.
Mercado laboral, empleo y absorción laboral
El funcionamiento del mercado laboral actúa como el principal mecanismo de transmisión entre los
determinantes microeconómicos, como la educación, la edad y el género, y los resultados
macroeconómicos reflejados en el crecimiento y la productividad. En este marco, la estructura del
empleo, en términos de formalidad, productividad y capacidad de absorción, explica una parte
significativa de las diferencias en los ingresos laborales entre países y regiones.
Teorías y dinámica del empleo
Desde la perspectiva keynesiana y estructuralista, el empleo no se determina únicamente por la oferta
laboral, sino por la demanda efectiva de trabajo generada por la inversión pública y privada. En
economías en desarrollo, caracterizadas por sectores heterogéneos y baja productividad, la creación de
empleo formal se convierte en el principal desafío. Estudios recientes como el de Pastpipatkul et al.
(2025) evidencian que la inversión pública en capital humano y salud aumenta la participación laboral
y mejora los ingresos, estudio realizado en el Sudeste Asiático, confirmando que el gasto social puede
tener efectos multiplicadores sobre el empleo. Del mismo modo, López & Del Pino (2025) muestran
que la gestión eficiente de activos públicos, junto con la inversión privada, genera efectos positivos
sobre la absorción laboral, especialmente en infraestructura y manufactura.
En el contexto europeo y euroasiático, Pogosov & Sokolovskaya (2015) señalan que el 86 % del
crecimiento del PIB ruso durante 19902011 se explica por el aumento de la productividad laboral y
no por la expansión del empleo, lo que reafirma la necesidad de vincular la política laboral con la
tecnológica. Finalmente, Lu y Jiang (2008) analizan el proceso de reforma laboral en China y
demuestran que, aunque la transición hacia la economía de mercado redujo el empleo formal, permitió
la diversificación de ingresos y el surgimiento de nuevos sectores de alta productividad.
Evidencia para Bolivia
Bolivia presenta un mercado laboral caracterizado por alta informalidad, baja productividad y
segmentación por nivel educativo. Según Muriel (2010), las características productivas de las
empresas explicans del 70 % de la desigualdad salarial, superando el efecto de la educación. Ello
implica que los retornos al capital humano están mediados por la estructura productiva y las
oportunidades de empleo formal. En su investigacións reciente, Bernal et al. (2015) muestran que
la pobreza laboral se concentra en ocupaciones de baja calificación y sectores informales, donde los
salarios reales no superan el umbral de subsistencia. Los autores recomiendan políticas de
diversificación productiva, formación técnica y formalización como ejes para mejorar los ingresos
laborales.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 15
A continuación, la Tabla 4 presenta la evidencia empírica más relevante sobre el mercado laboral,
el empleo y la absorción laboral, tanto en el contexto boliviano como en estudios comparativos
internacionales.
Tabla 4
Evidencia sobre mercado laboral, empleo y absorción laboral
Título del estudio / Obra Cita
Evidencia sobre ingresos laborales y
empleo
Impact of Government Investment in Human
Capital on Labor Force Participation and
Income Growth Across Economic Tiers in
Southeast Asian Countries
(Pastpipatkul, Ko,
& Dirth, 2025)
Muestra que la inversión en capital humano
incrementa la participación laboral y el
crecimiento del ingreso.
Determinantes de los ingresos laborales en las
zonas urbanas de Bolivia
(Muriel, 2010)
Destaca que las características productivas
empresariales explican más del 70 % de la
desigualdad salarial, superando a la
educación.
Pobreza, ingresos laborales y trabajo en Bolivia
(Bernal et al.,
2015)
Analiza la pobreza laboral vinculada a la
informalidad y la baja productividad.
Labor Productivity Growth and Structural
Transformation in Russia
(Pogosov &
Sokolovskaya,
2015)
Examina la productividad laboral y su
aporte al PIB ruso; determina que el 86 %
del crecimiento del PIB proviene del
aumento de productividad.
Labor Market Reform, Income Inequality and
Economic Growth in China
(Lu & Jiang, 2008)
Analiza la transición laboral en China,
donde el empleo formal disminuyó, pero el
ingreso total creció por la diversificación de
fuentes de renta.
5. Discusión
La evidencia comparada sugiere que la calidad del empleo constituye el eje articulador entre los
determinantes microeconómicos de los ingresos laborales y los resultados macroeconómicos del
crecimiento. En Bolivia, la alta informalidad y la limitada capacidad de absorción del empleo formal
generan una sobreoferta de trabajadores calificados en sectores de baja productividad, lo que reduce
los retornos a la educación y perpetúa la desigualdad. Este fenómeno refleja una estructura económica
donde los ingresos laborales dependen no solo de las características individuales, sino también de las
condiciones institucionales y productivas que determinan cómo se valoran las capacidades humanas.
En este sentido, las políticas de desarrollo deben orientarse a fortalecer la productividad sectorial, la
formación técnica y la inserción laboral en actividades de mayor valor agregado, articulando las
políticas laboral, educativa e industrial para lograr un crecimiento sostenible e inclusivo.
La teoría del capital humano continúa siendo el marco más sólido para explicar la formación de los
ingresos laborales; sin embargo, sus predicciones se verifican de manera incompleta en contextos con
mercados laborales poco competitivos. En los planteamientos clásicos de Becker (1964) y Mincer (1974),
la educación se concibe como un activo que incrementa los ingresos de forma proporcional. No
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 16
obstante, la evidencia reciente (Heckman et al., 2006; Escalante, 2019) demuestra que en economías
como la boliviana los retornos educativos son heterogéneos y decrecientes en los sectores informales o
de baja productividad.
La literatura contemporánea (Asada, 2024; Sugianto et al., 2024) aporta un matiz crucial: el impacto
de la educación sobre los ingresos se amplifica cuando se combina con una adecuada gobernanza
institucional y políticas de innovación tecnológica. En consecuencia, el capital humano requiere de un
entorno que premie la productividad y reduzca la precarización laboral. Para Bolivia, esto implica que
la expansión educativa alcanzada en las últimas décadas debe complementarse con una
reconfiguración del mercado laboral y con incentivos a la innovación productiva. De lo contrario, el
sistema educativo continuará generando trabajadores calificados que no encuentran empleos acordes
con su formación, reduciendo los retornos y perpetuando la desigualdad.
La desigualdad del ingreso, tanto funcional como personal, no solo refleja desequilibrios
distributivos, sino que actúa como un determinante inverso del crecimiento sostenido. Los hallazgos
de Bongers (2021), Fields y Yoo (2005) muestran que economías con alta desigualdad inicial pueden
crecer rápidamente en el corto plazo, pero su crecimiento se desacelera cuando la concentración de
ingresos reduce el consumo y la inversión en capital humano.
En América Latina, el trabajo de Gasparini et al. (2011), demuestra que la reduccn del índice de
Gini en la década de 2000 fue consecuencia directa de la expansión educativa y del gasto social. Sin
embargo, como advierte Yáñez (2004), estos avances fueron fgiles debido a la persistente
informalidad y segmentación laboral, que impidieron consolidar un modelo redistributivo
sostenible.
En Bolivia, la desigualdad laboral se manifiesta en tres dimensiones principales: las diferencias de
ingreso entre zonas urbanas y rurales, donde los retornos a la educación son menores; la segmentación
del mercado laboral, con salarios más bajos en microempresas y trabajos por cuenta propia; y las
persistentes brechas de género, incluso entre personas con igual nivel educativo. Estas condiciones
reflejan que, aunque el crecimiento económico ha sido sostenido, no ha logrado una inclusión
estructural. Las políticas redistributivas, si bien han reducido parcialmente las disparidades, no han
transformado las bases productivas que perpetúan la desigualdad.
Los resultados de Troncoso (2020), Urquidi & Chalup (2023) y la CEPAL (2022) evidencian que la
inclusión laboral femenina genera efectos multiplicadores sobre el ingreso y el crecimiento
económico. Se estima que cada punto porcentual de incremento en la participación femenina puede
elevar el PIB entre 0,3 % y 0,5 %. La evidencia boliviana confirma esta tendencia: pese al aumento
del nivel educativo de las mujeres, su participación en el empleo formal continúa siendo limitada.
Ello representa una pérdida potencial de productividad y una subutilización del capital humano
femenino. Entre las causass relevantes se encuentran la segregación ocupacional, la ausencia de
poticas de cuidado y la brecha salarial no explicada, que mantiene el diferencial de ingresos en
torno al 25 %30 %.
Desde una perspectiva macroeconómica, la brecha de género no constituye únicamente un
problema de equidad, sino también de ineficiencia en la asignación de recursos humanos. Por ello, la
reducción de la desigualdad de género debe entenderse como una política de crecimiento, además de
una política social.
El mercado laboral boliviano se caracteriza por su dualidad y fragmentación: la informalidad supera
el 70 % de la fuerza laboral, lo que implica que la mayoría de los trabajadores carece de protección
social, estabilidad y acceso a capacitación. Los estudios de Muriel (2010) y Bernal et al. (2015) muestran
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 17
que esta estructura limita los retornos al capital humano y perpetúa la pobreza laboral. En contraste,
investigaciones de Pastpipatkul et al. (2025) y López & Del Pino (2025) evidencian que la inversión
pública en infraestructura y capital humano puede aumentar la absorción laboral formal. Esto sugiere
que Bolivia podría replicar estrategias de crecimiento basadas en la sinergia entre inversión pública,
innovación y educación técnica.
El principal desafío consiste en vincular el sistema educativo con las necesidades productivas del
país. La desalineación entre la formación académica y la demanda laboral genera subempleo y
desplazamiento hacia sectores de baja productividad. En consecuencia, las políticas de empleo deben
orientarse a la transformación productiva, el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas
formales y el establecimiento de incentivos fiscales que promuevan la generación de trabajo decente.
Si bien Bolivia ha logrado avances significativos en cobertura educativa, los retornos económicos
de dicha inversión siguen siendo limitados. El reto radica en mejorar la calidad educativa y la
pertinencia curricular, alineando la formación con la estructura productiva nacional. La evidencia de
Escalante (2019) y Urquidi et al. (2020) confirma que los mayores retornos se concentran en la
educación superior y técnica, así como en los sectores formales, lo que refuerza la necesidad de políticas
de educación orientadas a la empleabilidad.
La reducción de la pobreza no ha implicado necesariamente una disminución de la desigualdad.
Los mecanismos redistributivos permanecen restringidos por la informalidad y la baja presión fiscal.
La adopción de esquemas de tributación progresiva, como propone Zhang (2024), podría mejorar la
equidad sin afectar el crecimiento, siempre que se acompañe de transparencia y de un gasto público
eficiente en capital humano.
La igualdad de género debe asumirse como una estrategia macroeconómica de desarrollo.
Implementar políticas integrales de cuidado, promover la equidad salarial y facilitar el acceso de las
mujeres a sectores tecnológicos y de innovación permitiría aprovechar plenamente el potencial
productivo del país. El fortalecimiento institucional del mercado laboral es, en este sentido,
indispensable: la formalización del empleo no solo amplía la base tributaria, sino que incrementa la
productividad y los ingresos. Políticas de incentivos fiscales a las microempresas formales y programas
de formación técnica contribuirían a cerrar la brecha entre educación y ocupación, promoviendo un
crecimiento más inclusivo y sostenible.
6. Conclusiones
El capital humano sigue siendo el determinante más importante de los ingresos laborales, pero su
efecto depende de la estructura institucional y productiva del país. El estudio también demuestra que
la desigualdad del ingreso constituye una restricción al crecimiento sostenido, sin redistribución y
educación inclusiva, la productividad nacional se estanca.
La brecha salarial de género representa una pérdida de eficiencia macroeconómica; su reducción
exige políticas activas de igualdad, cuidado y liderazgo femenino, por otro lado, el mercado laboral
boliviano requiere una transformación estructural que vincule educación, innovación y formalización
productiva y el crecimiento económico inclusivo solo es posible si las políticas públicas integran capital
humano, equidad y sostenibilidad, consolidando un modelo de desarrollo basado en la productividad
y la justicia social.
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 18
Referencias
Arabiyat, T. S., Mdanat, M., & Samawi, G. (2020). Trade openness, inclusive growth, and inequality.
The Journal of Developing Areas, 54(1), 121133. https://is.gd/FGLi3M
Asada, H. (2024). Impact of public sector governance and human capital development on Myanmar’s
economic growth. Economic Journal of Emerging Markets, 16(1), 3349.
https://doi.org/10.20885/ejem.vol16.iss1.art3
Becker, G. S. (1964). Human capital: A theoretical and empirical analysis, with special reference to education.
University of Chicago Press. https://is.gd/JiCzxi
Bernal, E., Muriel, B., & Olivarez, G. (2015). Pobreza, ingresos laborales y trabajo en Bolivia (Development
Research Working Paper Series, No. 09/2015). Institute for Advanced Development Studies.
https://is.gd/QJ2L78
Bethencourt, C., & Kunze, L. (2020). Social norms and economic growth in a model with labor and
capital income tax evasion. Economic Modelling, 86, 170182.
https://doi.org/10.1016/j.econmod.2019.06.009
Bongers, A. (2021). Economic growth and the functional distribution of income: A labor share Kuznets
curve. Economics Bulletin, 41(1), 1830. https://is.gd/849yxj
CEPAL. (2022). Panorama social de América Latina y el Caribe 2022: la transformación de la educación como
base para el desarrollo sostenible. CEPAL. https://is.gd/ylEg42
Escalante, A. S. (2019). Retornos de la inversión en capital humano en Bolivia. Unidad de Análisis de
Políticas Sociales y Económicas (UDAPE). https://is.gd/jfd6Gw
Fields, G. & Yoo, G. (2005). Falling labor income inequality in Korea’s economic growth: patterns and
underlying causes. Review of Income and Wealth, 46(2), 139159. https://doi.org/10.1111/j.1475-
4991.2000.tb00952.x
Gasparini, L., Cruces, G., & Lustig, N. (2011). The rise and fall of income inequality in Latin America
(CEDLAS Working Paper No. 118). https://is.gd/Fx2kCr
Giménez, D. L., Artemenko, K. M., Montiel, L. R., & Franco, M. R. (2016). Efectos de la educación en
los ingresos: Una exploración de la teoría de Mincer aplicada a la realidad paraguaya. Población
y desarrollo, (29). https://is.gd/oh79Uo
Heckman, J., Lochner, L., & Todd, P. (2006). Earnings functions, rates of return, and treatment effects:
The Mincer equation and beyond. In E. Hanushek & F. Welch (Eds.), Handbook of the economics
of education (Vol. 1, pp. 307458). Elsevier. https://is.gd/CXZWLX
Kuznets, S. (1955). Economic growth and income inequality. The American Economic Review, 45(1), 1
28. https://is.gd/I9dwRG
López, J., & Del Pino, G. (2025). Administración de bienes y su incidencia en el almacenamiento y
control en el Gobierno Autónomo Descentralizado del cantón Pedro Carbo. Revista Científica
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 19
Multidisciplinaria Arbitrada Yachasun, 9(17), 601615.
https://editorialibkn.com/index.php/Yachasun/article/view/738
Lu, H., & Jiang, Y. (2008). Labor market reform, income inequality and economic growth in China.
China & World Economy, 16(6), 6380. https://is.gd/64vtyG
Lu, M., & Gao, M. (2011). Labour market transition, income inequality and economic growth in China.
International Labour Review, 150(12). https://doi.org/10.1111/j.1564-913X.2011.00107.x
Lucas, R. (1988). On the mechanics of economic development. Journal of Monetary Economics, 22(1), 3
42. https://doi.org/10.1016/0304-3932(88)90168-7
Mincer, J. (1974). Schooling, experience and earnings. National Bureau of Economic Research, cap. 3.
https://is.gd/BtynKw
Muriel, B. (2010). Determinantes de los ingresos laborales en las zonas urbanas de Bolivia (Development
Research Working Paper Series, No. 06/2010). Institute for Advanced Development Studies
(INESAD). https://is.gd/5najxg
Pastpipatkul, P., Ko, H., & Dirth, G. (2025). Impact of government investment in human capital on
labor force participation and income growth in Southeast Asian Countries. Economies, 13(9),
249. https://doi.org/10.3390/economies13090249
Pogosov, I., & Sokolovskaya, E. (2015). Factors of long-term economic growth: Ratio of capital and
labor in the increase in the gross income of the economy, number of employed individuals, and
labor productivity. Studies on Russian Economic, 26(6), 525533.
https://doi.org/10.1134/S1075700715060088
Romer, P. M. (1990). Endogenous technological change. The Journal of Political Economy, 98(5, Part 2),
S71S102. https://is.gd/68EXj1
Sugianto, B., Ratnawati, T., & Rahmiyati, N. (2024). The effect of asset management, private investment
and government spending on labor absorption, economic growth and community welfare with
income disparity as a moderating variable across districts in East Kalimantan. International
Journal of Economics, Business and Accounting Research, 8(6), 851869.
https://doi.org/10.55214/25768484.v8i6.2174
Troncoso, E. (2020). Women’s participation in the Brazilian labour market in the context of economic
growth with income distribution (2004-2013). Panoeconomicus, 67(3), 433447.
https://doi.org/10.2298/PAN2003433T
Urquidi, M., & Chalup, M. (2023). The Gender Earnings Gap in Latin America and the Caribbean: An analysis
of its components. Inter-American Development Bank. https://doi.org/10.18235/0004785
Urquidi, M., Valencia, H., & Durand, G. (2020). The gender earning gap in bolivia: an analysis from 1993 to
2018. Inter-American Development Bank. http://dx.doi.org/10.18235/0002775
Perspectivas Sociales
y Administrativas
https://perspectivas.esprint.tech
Vol. 3 3, Edición Especial 2025 (6-20)
Estudios de Desarrollo Socioeconómico
ISSN: 3028-8983
Guissela Guzmán Olivarez 20
Yáñez, E. (2004). ¿Qué explica la desigualdad en la distribución del ingreso en las áreas urbanas de
Bolivia? Un análisis a partir de un modelo de microsimulación. Análisis Económico, 19, 5377.
Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE). https://is.gd/98XRRl
Zhang, C. (2024). Dynamic analysis of progressive income taxation and economic growth with
endogenous labor supply and public goods. Interdisciplinary Journal of Labor and Economics,
17(2), 4253. https://is.gd/PdeAk3
Transparencia
Conflicto de interés
La autora declara que no existen conflictos de interés de naturaleza alguna como parte de la presente
investigación.
Fuente de financiamiento
La autora financió completamente la investigación.
Contribución de autoría
Guissela Guzmán Olivarez: Conceptualización, metodología, software, validación, análisis formal,
investigación, gestión de datos, visualización, redacción - preparación del borrador original, redacción
- revisión y edición, financiamiento, administración del proyecto, recursos, supervisión.
La autora contribuye activamente en el análisis de los resultados, revisión y aprobación del manuscrito
final.